Equipar una institución universitaria no consiste únicamente en seleccionar muebles. Cada ambiente responde a actividades, usuarios y necesidades diferentes, por lo que el mobiliario debe adaptarse al funcionamiento real de cada espacio.
Este proyecto permitió abordar tres necesidades dentro de una misma institución: mobiliario para aulas, espacios de reunión y soluciones de almacenamiento.
Un proyecto, diferentes necesidades
Equipamiento universitario pensado para cada ambiente
Uno de los principales retos del equipamiento universitario es mantener criterios comunes de funcionalidad y resistencia incluso cuando los espacios cumplen funciones diferentes.
Un aula necesita favorecer el aprendizaje y aprovechar correctamente el espacio. Una sala de reuniones debe facilitar el trabajo colaborativo y las áreas de almacenamiento deben contribuir al orden sin interferir con la circulación.
Por esta razón, el proyecto se abordó como una solución integral de mobiliario y no como la entrega de productos aislados.
Mobiliario para aulas universitarias
Para los ambientes académicos se incorporaron carpetas universitarias Rambo con codera, destinadas a acompañar las actividades de estudio y aprovechar eficientemente el espacio disponible.
En el mobiliario para aulas universitarias conviene evaluar aspectos como la estabilidad, la superficie de apoyo, la facilidad de uso y la resistencia frente a jornadas académicas continuas.
Analizar primero el uso permite seleccionar mobiliario por su función y no únicamente por su apariencia.
Espacios para coordinación y trabajo colaborativo
El proyecto también contempló una mesa de reuniones para ambientes destinados a coordinación, actividades académicas y trabajo administrativo.
En este tipo de espacios es importante considerar la circulación alrededor del mobiliario, la interacción entre usuarios y la dinámica de trabajo prevista para el ambiente.
Almacenamiento como parte del funcionamiento del espacio
El almacenamiento suele recibir menos atención durante la planificación, aunque tiene un impacto directo en el orden y aprovechamiento de los ambientes.
Para este proyecto se incorporaron módulos de lockers, permitiendo resolver necesidades de guardado de manera organizada y complementar el equipamiento general de la institución.
Aprendizajes del proyecto
¿Qué conviene revisar antes de equipar una institución?
Este caso demuestra que un proyecto de mobiliario universitario funciona mejor cuando cada ambiente se analiza según su función, pero todos forman parte de una estrategia común.
- La actividad principal de cada ambiente.
- Las necesidades de almacenamiento.
- El número y tipo de usuarios.
- La resistencia y mantenimiento de los materiales.
- La intensidad de uso prevista.
- La coherencia entre las distintas soluciones de mobiliario.
- La circulación disponible.
Del requerimiento a la fabricación
Fabricar pensando en el uso real
En COPEMO, los proyectos institucionales se desarrollan a partir de los requerimientos de cada espacio, evaluando la función del mobiliario, sus materiales, estructura y condiciones de uso antes de pasar a fabricación.
En este caso, el resultado integró mobiliario para aulas universitarias, reuniones y almacenamiento , respondiendo a distintas necesidades dentro de una misma institución.
Equipamiento universitario pensado como sistema
Una solución integral para el uso real
La carpeta utilizada en el aula, la mesa destinada a reuniones y los lockers cumplen funciones diferentes, pero todos contribuyen a una experiencia institucional más organizada, funcional y coherente.
Este enfoque permite que un proyecto de equipamiento pase de ser una simple adquisición de muebles a convertirse en una solución pensada para el funcionamiento cotidiano de los espacios.
Proyectos institucionales
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COPEMO desarrolla soluciones de mobiliario universitario, educativo e institucional para aulas, oficinas, espacios colaborativos y áreas de almacenamiento.


